
Amiga mía,
Me arrodillo ante ti para exclamar
en voluntaria confesión:
Yo no estoy libre de pecado.
(En terminología más acorde
con nuestro pensamiento, al pecado
lo llamaríamos error,
pero un error consciente y
repetido de forma pertinaz
¿no equivale a un pecado?)
Pues bien, no sólo no estoy libre
de pecado, sino que a veces creo
que el pecado soy yo.
(Pronombre personal en
manifiesto pecado de soberbia).
Y puestos a decir,
confieso que he pecado
de todas las maneras
posibles: de palabra,
de obra, de omisión, de pensamiento...
Tan sólo hay un pecado
que nunca he cometido y nunca
jamás cometeré,
que es dejar de quererte.
Es pecado mayor, sería
categóricamente imperdonable.
Del libro "Amores colaterales"
Pecado
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



























































































.jpg)




1 Soñadores han dejado un comentario:
precioso todo nino guapo... sinceramente es un lujo venir a ver tu blog...me encanta...
besitos...
Publicar un comentario en la entrada